Hablar de Imanol Reyes es hablar de un deejay que respira música desde siempre. Su afición nació a los 14 años, marcada por una pasión musical ecléctica, aunque su corazón y técnica se centran en los ritmos comerciales y el reguetón más actual. Imanol ha perfeccionado un estilo capaz de conectar instantáneamente con el público, haciendo de cada sesión una experiencia de energía contagiosa y buen rollo absoluto.
Imanol Reyes se ha consolidado como un sinónimo de fiestón. Sus sesiones no son solo música; son una descarga de energía que hace vibrar a la gente. Esta reputación le ha llevado a escenarios de gran envergadura. Cabe destacar su actuación en los icónicos San Fermines, en la mítica Plaza del Castillo, donde hizo bailar a 4,000 personas. También fue el encargado de calentar la previa para Nicky Jam en el Navarra Arena, ante una multitud de 10,000 personas, y puso a prueba el ‘fiestómetro’ en la Carpa Universitaria, delante de 15,000 estudiantes.